Perú es una de las mejores naciones para las apuestas deportivas y los juegos de azar. Con una población de más de 30 millones de habitantes, una economía estable y una clase media en crecimiento, este mercado tiene un gran potencial. No es de extrañar que muchos operadores vean aquí enormes oportunidades de desarrollo. Pero entrar en el mercado no está exento de algunos retos. Y el componente regulador desempeña un papel clave en este proceso.